Terapia bioenergética

Terapia Bioenergética

Detrás de este extraño nombre no hay más que un tipo de terapia también humanista.

El enfoque es parecido al de la terapia Gestalt, pues la posición del terapeuta también es de ayuda y testigo de lo que acontece durante el proceso de la persona.

La terapia bionergética la creó Alexander Lowen, aunque ya había sido descrita y explorada anteriormente por su maestro, Wilhelm Reich, a quien muchos consideramos el padre de las terapias psicocorporales.

¿Qué busca la bionergética?

La integración del cuerpo y la mente del paciente. Actualmente vivimos en una sociedad muy mental en la que estamos la mayoría del tiempo pensando (en el futuro, en el presente…) pero rara vez nos paramos a sentirnos: ¿Qué sensación tengo? ¿Qué emoción tengo?

La bionergética nos invita a hacerlo a través de una serie de ejercicios corporales entre los que se encuentran desbloqueos o ejercicios que promueven la energetización del cliente o también para fomentar la respiración o el libre fluir de la energía de nuestro cuerpo.

La bionergética tiene su origen en el psicoanálisis freudiano, pues considera muy importante lo acaecido en la infancia de la persona como origen del carácter de la persona, y por tanto busca, desde la integración de lo que ocurrió en nuestra infancia, qué es lo que está interrumpiendo el libre fluir de la energía de las personas desde el punto de vista del carácter. Para ello promueve una seríe de ejercicios bioenergéticos dirigidos al desbloqueo de esos segmentos de nuestro cuerpo que puedan estar estancados o bloqueados.

Este tipo de terapia está indicado a personas que quieran descubrir más profundamente su cuerpo, pudiendo hacer un proceso más desde lo corporal, atendiendo más a las sensaciones o emociones profundas que puedan ocurrir en cada sesión para ser luego integradas desde el entendimiento y comprensión a través de la comunicación con el terapeuta.

Asimismo, este tipo de terapia la introduzco en pacientes con problemas de ansiedad y con síntomas corporales como ahogo, angustia y depresión, pues este enfoque integrado junto con la terapia Gestalt es muy efectivo al estar trabajando desde dos enfoques, mental y corporal, pudiendo de tal modo contemplar a la persona desde su unidad holística que es (cuerpo y mente).

Desde este enfoque integrado, y atendiendo a la sintomatología que presente el paciente, podemos trabajar juntos cualquier síntoma que la persona esté desarrollando desde el cuidado y el espacio natural que este síntoma nos está diciendo. Creo firmemente que el síntoma es la voz del cuerpo cuando está enfermo, que algo nos está diciendo y que necesita ser atendido. Desde la Bionergética podemos trabajar con ello y darle espacio para ver qué está ocurriendo y qué nos quiere expresar este mensaje que muestra el cuerpo.

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